5 avances que pueden cambiar el futuro de la medicina

Innovaciones como la inmunoterapia y las terapias dirigidas prometen mejorar la esperanza y calidad de vida. 

La expectativa de vida viene en aumento a nivel global (en Argentina es hoy de 77 años, cuando en 1900 era de 30) y uno de los principales factores para elevar este indicador es la inversión y el desarrollo en medicamentos y métodos de diagnóstico. Se calcula que la innovación terapéutica es responsable del 73% del incremento total en la expectativa de vida mundial entre 2000 y 2009.

Haciendo un repaso histórico, es posible analizar cómo los avances médicos no sólo hicieron que la gente viva más, sino que viva mejor.  Pero el paradigma de la atención médica está recién iniciando un camino de transformación fenomenal, que promete realmente cambiar el futuro de la medicina e impactar positivamente en la vida de miles de personas. Estos son algunos de los avances   que generan mayores expectativas sobre su potencial. 

Medicina personalizada 

Utilizando la información de los genes, las proteínas y el ambiente de una persona, la medicina de precisión puede prevenir, diagnosticar y tratar una enfermedad. En determinados tipos del cáncer, por ejemplo, se utilizan terapias dirigidas para tratar tipos específicos de células cancerosas y pruebas de marcadores tumorales para el diagnóstico.

Inmunoterapia

Es un tipo de tratamiento del cáncer que ayuda al sistema inmunitario a combatir la enfermedad. Algunas inmunoterapias pueden marcar las células cancerosas para facilitar que el sistema inmunitario las encuentre y las destruya, y otras refuerzan el sistema inmune para que funcione mejor mas activamente contra el cáncer. Existen varios tipos de inmunoterapia, entre otras las vacunas contra el cáncer, los anticuerpos monoclonales y las terapias agnósticas del tumor, que permiten tratar un cáncer con determinadas mutaciones genéticas independientemente del órgano donde se inició. 

Medicamentos biotecnológicos

Son los que se obtienen de proteínas y otras sustancias producidas por organismos vivos, como células de mamíferos, virus y bacterias. Con su gama única y diversa de blancos terapéuticos específicos, ya benefician a más de 350 millones de personas en el mundo en el tratamiento de enfermedades muy habituales, tales como el cáncer y la diabetes, y también de enfermedades menos frecuentes como la artritis reumatoidea y la psoriasis. Y tienen un enorme campo para expandir sus posibilidades.

Inteligencia artificial

El potencial de los avances informáticos en la industria farmacéutica está aún en sus albores, pero probablemente en no muchos años estemos hablando de una realidad que hoy nos suena impensada. La utilización de algoritmos y también el futuro de la computación cuántica permitirán perfeccionar los métodos de diagnóstico y también acelerar enormemente el proceso  de desarrollo de los medicamentos, optimizando por ejemplo los ensayos clínicos.

Impresiones 3D

El uso de esta tecnología para la industria biomédica y dental es una de las grandes expectativas para los próximos años, con la posibilidad de fabricar tejidos sintéticos. La FDA, la agencia sanitaria de regulación de alimentos y medicamentos estadounidense, ya está avanzando en los marcos regulatorios para la actividad, lo que demuestra que no es ciencia ficción.  

Fuente: El valor del medicamento desde una perspectiva social, Sociedad Americana de Oncología Clínica, Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, Federación Internacional de Fabricantes Farmacéuticos, The Medical Futurist

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Toda esta información tiene por objetivo contribuir a la concientización  y al conocimiento por parte de la comunidad sobre diversos temas vinculados al cuidado de su salud. Sin embargo, bajo ningún punto de vista intenta reemplazar el diálogo médico-paciente, que es uno de los espacios más valiosos para conocer en profundidad sobre éste y muchos  otros temas, preservar la salud como estado de bienestar general, prevenir el desarrollo de enfermedades, acceder al adecuado diagnóstico de determinados cuadros e iniciar el tratamiento que el profesional de la salud sugiera y consensue con el paciente.