• Salud
    marcador

    Salud

    Información sobre patologías, hábitos saludables y prevención.

     A 4 décadas de los primeros casos de VIH, nuevas  líneas de tratamiento en investigación01 diciembre 2022

    A 4 décadas de los primeros casos de VIH, nuevas líneas de tratamiento en investigación

     Noviembre Azul: una iniciativa destinada al cuidado  de la salud de los hombres24 noviembre 2022

    Noviembre Azul: una iniciativa destinada al cuidado de la salud de los hombres

     Mundial y riesgo cardíaco: consejos para cuidar el corazón durante Qatar 202224 noviembre 2022

    Mundial y riesgo cardíaco: consejos para cuidar el corazón durante Qatar 2022

Candida auris: por qué es tan peligroso este hongo para la salud

El hongo Candida auris fue descubierto hace relativamente poco tiempo. Se lo aisló por primera vez en 2009; el primer caso de fungemia causado por esta especie se notificó en 2011 y, un año después, se produjo el primer brote en un hospital en la región. Pero, desde 2009, este hongo causó infecciones en seres humanos en al menos 47 países.

Icon Fecha 15 noviembre, 2022

Este hongo se propaga en ámbitos hospitalarios por el contacto con personas infectadas o con ambientes contaminados y son especialmente susceptibles los pacientes con cuadros graves y largas internaciones, los inmunosuprimidos o con otras condiciones que los predispongan para ser huéspedes de este patógeno. 

La infección por Candida auris puede provocar fiebre y escalofríos, y tiene una alta tasa de mortalidad, del 30% al 60%. 

Sin embargo, aclaran expertos, no es un hongo que deba preocupar a la población en general, justamente porque su contagio se da en centros médicos, donde sí debe trabajarse en medidas de prevención y de vigilancia para la rápida identificación y contención de un potencial brote. 

Por qué el Candida auris es peligroso

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos enumeran por qué este “superhongo”, como también se lo ha llamado, es tan peligroso: 

  • Causa infecciones graves del torrente sanguíneo y de otros tipos. Más de 1 de cada 3 pacientes que reciben un diagnóstico de una de estas infecciones invasivas por Candida auris muere dentro del mes. 
  • Es multirresistente. Algunas cepas de Candida auris son resistentes a los tres antimicóticos que existen actualmente para tratarla. 
  • Es difícil de identificar. Suele confundirse con otro tipo de hongos. 
  • Puede perdurar en el ambiente. No sólo puede colonizarse en los pacientes por mucho tiempo, sino también resistir a algunos desinfectantes que se usan en los centros médicos, favoreciendo la propagación de brotes en estos entornos. 
  • Se está volviendo frecuente en el mundo, con un aumento en la cantidad de casos desde su identificación en 2009 (en Argentina se han detectado sólo 2 casos al momento).

Los hongos y la resistencia antimicrobiana 

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió una lista de 19 hongos que son una amenaza para la salud, entre los que se cuenta Candida auris. La OMS divide a estos patógenos en tres categorías de prioridad, según su impacto en la salud pública y/o el riesgo de la resistencia a los antifúngicos: máxima, alta y media. Candida auris es uno de los cuatro hongos incluidos en el nivel más crítico.

Las infecciones fúngicas son un problema mundial de salud que está directamente vinculado con la resistencia antimicrobiana. La OMS explica que el calentamiento global y el aumento de los viajes y el comercio internacional también contribuyen al aumento de la incidencia y la expansión del rango geográfico. Además, la pandemia de coronavirus elevó la tasa de infecciones invasivas entre pacientes internados.

hongos

Al igual que con los antibióticos, el mal uso de los antimicóticos contribuye a la resistencia de los patógenos a los fármacos para combatirlos. Y, también en este caso, la salud humana se relaciona con las prácticas agrícolo-ganaderas. Por ejemplo, el mal uso de antifúngicos en agricultura contribuyó a las crecientes tasas de infección por Aspergillus fumigatus, otro hongo resistente. 

Además, el uso imprudente de antibióticos puede eliminar bacterias en la microbiota, alterando su equilibrio y favoreciendo que proliferen hongos presentes en la flora. 

Otros elementos que completan un cuadro complejo es la falta de pruebas diagnósticas rápidas y la escasa disponibilidad de las que existen para detectar rápidamente las infecciones con hongos y, al igual que ocurre con los antibióticos, existen pocos antimicóticos para hacer frente al escenario y también hay pocos candidatos en fase de desarrollo clínico.

i

Fuentes:

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación, Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, diario Clarín.