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Salud

Tabaquismo: incrementa el riesgo de muerte y predispone a múltiples enfermedades graves

La ciencia empezó a descubrir los efectos dañinos de fumar tabaco en el siglo pasado y aún revela más impactos. Está asociado a múltiples tipos de cáncer, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, entre otras afecciones.

Hoy en día, es sabido que el tabaquismo es un factor de riesgo para padecer cáncer de pulmón, laringe, lengua, vejiga, esófago, estómago, colon, mama y linfomas, entre otros, enfermedades cardiovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), trombosis y más afecciones.

Sin embargo, no siempre hubo pruebas del daño que podía causar. La investigación científica demostró que fumar tabaco daña a casi todos los órganos del cuerpo,  disminuye la salud general de las personas y predispone a enfermedades que causan la muerte.

El movimiento contra el tabaquismo empezó entre 1880 y 1920. El médico argentino Ángel Roffo fue uno de los primeros científicos en demostrar el vínculo entre los alquitranes del tabaco y la producción de tumores. A fines de los años cuarenta del siglo pasado ya había pruebas de que fumar tabaco estaba asociado al cáncer de pulmón. 

Los daños generalmente fueron minimizados, pero un fumador habitual de tabaco pierde más de una década de vida. Más de 6 millones de personas mueren al año debido al consumo de tabaco en todo el planeta. Además, en 1972, médico estadounidense C. Everett Koop, que se desempeñó como Cirujano General de los Estados Unidos, publicó el primer reporte en el que se reveló que la exposición al humo del tabaco era un riesgo para los no fumadores. 

Fumar tabaco expone a la persona a una combinación letal de más de 7000 sustancias químicas, tóxicas, incluyendo al menos 70 sustancias cancerígenas conocidas que pueden dañar casi todos los sistemas de órganos en el cuerpo humano. 

Los daños causados por el tabaco empiezan desde las primeras semanas de gestación: las embarazadas que fuman dan a luz bebés con un riesgo mayor de padecer trastornos congénitos, cáncer, enfermedades pulmonares y muerte súbita. Recientemente, se ha descubierto que el tabaco aumenta el riesgo de padecer insuficiencia renal, isquemia intestinal y cardiopatía hipertensiva. 

Si bien el riesgo de muerte y enfermedad aumentan con la cantidad de cigarrillos que se fuma, el daño ya empieza con consumir  cantidades pequeñas de tabaco. 

El cáncer de pulmón es actualmente la principal causa de muerte por cáncer a nivel mundial. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que también está asociada al tabaquismo está también entre las causa de muerte más frecuentes. La mortalidad por EPOC está aumentando en la mayoría de los países: el 45% de todas las muertes por EPOC se atribuyen al consumo de tabaco. De igual manera, la muerte por infartos y ataques cerebrovasculares, que conforman las principales causas de muerte en el mundo, están estrechamente relacionadas con el consumo de tabaco.

En los últimos años, más estudios científicos han demostrado que el tabaco contribuye a que se dispare la epidemia de tuberculosis. A nivel mundial, las tasas de tuberculosis podrían disminuir tanto como un 20% si se eliminara el tabaquismo. El consumo de tabaco también empeora condiciones como trastornos psiquiátricos, el VIH y el abuso del alcohol.

Fuente: Drope J, Schluger N, Cahn Z, Drope J, Hamill S, Islami F, Liber A, Nargis N, Stoklosa M. 2018. The Tobacco Atlas. Atlanta: American Cancer Society and Vital Strategies.

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