Ahorro en costos directos

La incorporación de nuevos medicamentos al sistema de cobertura a menudo se traduce en una disminución en la tasa de utilización de otros recursos sanitarios como hospitalizaciones, visitas médicas y medicamentos concomitantes, lo que puede conducir a ahorros financieros dentro del sistema de salud. Específicamente, los ahorros que se generan por un cambio en el mix de tratamiento se conocen como offset effect o «efecto de compensación».

En los últimos años se ha incrementado la evidencia empírica respecto al efecto de compensación. Los nuevos medicamentos no sólo pueden ser rentables, sino que también pueden generar ahorros netos al sistema cuando mejoran el mix de tratamiento.

Estimaciones de ahorros a nivel agregado

El estudio de Lichtenberg publicado en el año 2002 es uno de los primeros que cuantifica el efecto compensación a nivel agregado. Lichtenberg encuentra que reemplazar un medicamento con más años en el mercado por una formulación más nueva, si bien incrementa el gasto en medicamentos, reduce el gasto total.

Según sus resultados, muestra que reemplazar un medicamento con 15 años en el mercado en Estados Unidos por un medicamento de 5,5 años aumentaría el costo promedio del medicamento en aproximadamente 18 USD. Sin embargo, reduciría los costos médicos totales no farmacológicos – estancias hospitalarias, visitas médicas, visitas dentales y visitas a la sala de emergencias- en 129 USD, es decir, siete veces el aumento de los costos de los medicamentos.

Para la estimación de los mencionados resultados el autor analiza datos de la Encuesta del Panel de Gastos Médicos (MEPS) de 1996 en Estados Unidos. Posteriormente actualiza sus resultados para los años 1998 y 1999 y encuentra que, en la población cubierta por Medicare, una reducción del tiempo promedio de los medicamentos prescriptos en el mercado reduce el gasto no farmacológico 8,3 veces más que lo que aumenta el gasto en drogas.

Para Argentina, a pedido de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), se realizó un estudio cuyas estimaciones indican que un aumento del 10% en el número de medicamentos introducidos derivó en una reducción del 3,9% del número de años de vida potencial perdidos antes de la edad de 55, tres años más tarde.

Un análisis específico sobre la mortalidad causada por el cáncer indicó que el número de años de vida potencial perdidos debido al cáncer antes de los umbrales de edad 65, 60 y 55 está inversamente relacionado con el número de medicamentos para el tratamiento del cáncer lanzados al mercado entre 3 y 4 años antes.

Según las estimaciones, una década de innovación farmacéutica (2003-2013) redujo el número de años de vida potencial perdidos antes de la edad de 70 años, por todas las causas naturales, en el año 2013, en 131.203. Por otro lado, el autor estima el gasto en nuevos medicamentos por año de vida ganado, por debajo de los 70 años de edad, el cual según sus estimaciones ascendió a 4.625 USD para el período analizado.

Fuente: “El valor del medicamento desde una perspectiva social en Argentina y países de su entorno.
Capítulo 4. Fundación Weber (2020)”