Enfermedades Respiratorias

La aparición de medicamentos innovadores también ha supuesto un avance en el tratamiento de las enfermedades respiratorias crónicas.

Las dos enfermedades respiratorias crónicas más frecuentes son la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma, afectando a 251 y 231 millones de personas en todo el mundo, respectivamente.

Los avances en el tratamiento contra la EPOC han ido de la mano de la progresión en el conocimiento de la enfermedad. Aunque en la actualidad la EPOC se considera una enfermedad incurable, los tratamientos actuales son efectivos en el alivio de los síntomas y en la prevención de exacerbaciones, evitando el progreso de la enfermedad.

Para mostrar el beneficio de los avances terapéuticos en esta área, se toma como ejemplo, por un lado, los medicamentos modernos para la EPOC, broncodilatadores de acción prolongada, que permiten un mayor control de la sintomatología que los broncodilatadores de acción corta (menos de 12 horas), a la vez que mejoran la función pulmonar y, por ende, la calidad de vida. Además, la utilización de estas terapias, en combinación con corticoesteroides inhalados, atenúa la inflamación de las vías respiratorias, disminuye la hiperreactividad de las mismas, así como también la sintomatología y las exacerbaciones, reduciendo un 25% la mortalidad por todas las causas de la enfermedad.

Además de los broncodilatadores, los corticoides inhalados (CI) están indicados para los pacientes que padecen EPOC con episodios agudos frecuentes. Un estudio realizado en 1.532 pacientes de 187 centros, 30 de ellos en Latinoamérica (12 en Argentina, 4 en Chile y 14 en México), demostró reducciones significativas en las exacerbaciones moderadas, de moderadas a severas y severas en el tratamiento con triple combinación de LAMA/LABA/CI frente a la combinación LAMA/LABA al cabo de un año.

RATIO AJUSTADO DE EXACERBACIONES LEVES, MODERADAS Y SEVERAS EN EL TRATAMIENTO
FRENTE A LA EPOC CON TERAPIA TRIPLE FRENTE A TERAPIA DOBLE DESPUÉS DE 52 SEMANAS

Fuente: adaptación de Papi (2018)

Por otro lado, el tratamiento del asma severa con un medicamento biológico llamado omalizumab produce mejoras en la sintomatología y manifestaciones de la enfermedad produciendo un aumento de la calidad de vida de los pacientes en más de un 46% después de 9 meses.  De igual manera, una revisión sobre 7 estudios clínicos en 4.308 pacientes demostró que el uso de esa medicación disminuye un 47% las urgencias totales, un 52% las hospitalizaciones, un 43% las visitas médicas no programadas y un 61% las visitas a la sala de urgencias.

Un meta-análisis realizado sobre 64 estudios en el tratamiento contra el asma expone que todas las estrategias basadas en la combinación de CI junto a un LABA son más efectivas y seguras que las diferentes monoterapias, ya sea con CI, LABA o con agonistas beta de acción corta. Este estudio también demuestra que la doble terapia produce menos exacerbaciones, ya sean leves, moderadas o graves, que los distintos regímenes de monoterapia.

Un estudio más reciente sobre dos estudios clínicos en fase 3 (TRIMARAN y TRIGGER) realizados en diferentes países, entre ellos la Argentina, sobre 1.153 y 1.433 pacientes respectivamente, concluyó que el uso de la triple terapia LAMA/LABA/CI producía menos exacerbaciones que la terapia basada en LABA/CI

Así mismo, el tiempo hasta la primera exacerbación fue mayor en los pacientes tratados con la triple terapia frente a los tratados con la doble terapia.

RATIO AJUSTADO DE EXACERBACIONES LEVES, MODERADAS Y SEVERAS EN EL TRATAMIENTO
FRENTE A LA EPOC CON TERAPIA TRIPLE FRENTE A TERAPIA DOBLE DESPUÉS DE 52 SEMANAS

Fuente: adaptación de Papi (2018)193
Fuente: “El valor del medicamento desde una perspectiva social en Argentina y países de su entorno.
Capítulo 3. Fundación Weber (2020)